Warning: Undefined array key "HTTP_REFERER" in /home/www/web/ganancias.net/public_html/wp-content/themes/newsback/newsback.template#template on line 43

¿Sirven las sanciones económicas para detener una extirpación?

Sanciones Guerra Ucrania

Oeste apostó por las sanciones económicas como respuesta a la invasión rusa de Ucrania. Sin secuestro, la extirpación económica no es un aberración flamante.

Tiempo antes, en la Etapa Media, se prohibían las importaciones o se expulsaba del reino a los mercaderes extranjeros. En las guerras napoleónicas, los británicos impusieron un sitio crematístico a Francia, cosa que todavía tuvo que padecer la Confederación en la extirpación de segregación estadounidense y que sufrió con gran rigor la Alemania de la Primera Exterminio Mundial.

Pero, ¿positivamente estas medidas son efectivas? ¿Ayudan a vencer en una extirpación o pueden conservarse a ser contraproducentes? Analicemos algunas experiencias históricas.

Las dos guerras mundiales

En la Primera Exterminio Mundial, Gran Bretaña, valiéndose de su gran poderío naval, impuso un sitio transatlántico a Alemania. Todo ello imposibilitó que Alemania se abasteciese de los ingresos de las naciones neutrales.

La multitud que sabe está en el Campus

Para que aprendas mucho más sobre finanzas, inversión y bolsa, hemos creado el Campus de Economipedia. Una plataforma de cursos en vídeo, pensada para que aprendas de forma barragana con contenidos prácticos y entretenidos.

La suscripción cuesta $14, y te das de víctima cuando quieras.

La Gran Exterminio concluyó en 1918, la pesadilla de las trincheras finalizó y la escasez se hizo advertir en la sociedad alemana. Sin secuestro, el mundo estaba aterrorizado por la posibilidad de que pudiera prorrumpir un nuevo conflicto universal. Había que evitar la extirpación a toda costa y se apostó por las sanciones económicas como utensilio coercitivo.

Ahora adecuadamente, los países no podrían realizar en solitario a la hora de imponer sanciones económicas, pues la Sociedad de Naciones, como organismo precursor de la ONU, sería el gran foro donde se aprobarían conjuntamente dichas sanciones.

De hecho, el Tratado de Versalles, impuso fuertes sanciones económicas a Alemania, que fue condenada a sufragar el coste de la extirpación. Alemania quedó sumida en la pobreza al no poder hacerse cargo unos costes tan elevados y, cuando se produjo la suspensión de pagos, las tropas francesas ocuparon la región industrial del Ruhr. El deseo y la hiperinflación asolaron Alemania, dando área a un contexto social propicio para que emergieran ideologías totalitarias como el nazismo.

Incluso, durante el periodo de entreguerras, Italia atacó Abisinia y en 1935 se decidió imponer sanciones al régimen de Mussolini. Se propuso un sitio a Italia del canal de Suez y restricciones en el depósito de petróleo. Pero la yerro de voluntad de países como Francia, Estados Unidos y Gran Bretaña dejaron en papel mojado estas sanciones, que fueron retiradas en 1936.

Poco antaño de la entrada de Estados Unidos en la Segunda Exterminio Mundial, ya preocupaba la deriva expansionista de Japón. En julio de 1941 los japoneses ocuparon la Indochina francesa y el presidente Roosevelt ordenó la congelación de los activos japoneses en Estados Unidos y un secuestro petrolífero. Estas sanciones económicas dejaron a un Japón escaso de combustible en una complicada fuerza y fueron uno de los factores que propiciaron el ataque japonés a Pearl Harbor.

¿Sanciones efectivas?

Resulta discutible si las sanciones económicas son una aparejo útil o si pueden tener un seguro objetivo en el cambio de rumbo de un gobierno. Donde las sanciones económicas no han cumplido su propósito ha sido en países como Corea del Ártico y Cuba, pues siguen siendo regímenes totalitarios a pesar de ocurrir sufrido unos bloqueos que se han prolongado durante décadas.

Donde las sanciones sí tuvieron una extraordinario influencia fue en la Sudáfrica del apartheid. En aquella ocasión, el gobierno racista de Sudáfrica vio cómo se le negaba el acercamiento al petróleo, al tiempo que se le añadía un secuestro de armas. Gracias a ello, Sudáfrica fue derogando progresivamente las leyes racistas.

La experiencia de Sudáfrica suele exponerse como el gran ejemplo de que las sanciones económicas pueden producir cambios políticos. Más aún, el propio Nelson Mandela reconoció que las sanciones económicas habían tenido una gran efectividad para poner fin al apartheid.

El caso de Irak en los primaveras 90, todavía resulta atractivo. En esta ocasión, las sanciones provocaron un seguro drama humanitario en el país. Irak no pudo lograr medicinas ni maquinaria médica, así como siquiera podía comprar repuestos para plantas de tratamiento de agua. Los niños morían de deseo como consecuencia del sitio crematístico y el dictador iraquí Sadam Hussein permaneció en el poder. Esta experiencia demostró que las sanciones económicas no evitaron la extirpación en Irak.

¿Cuál es el propósito?

Más allá de los distintos éxitos y fracasos a través de las sanciones económicas a lo holgado de la historia, queda claro que el objetivo de estas medidas es debilitar la bienes de un país al que se considera hostil.

No obstante, muchas veces, el objetivo de las sanciones económicas puede desembocar en una situación opuesta a la que se pretendía conservarse. El resultado puede traer consigo un avería de los derechos humanos, un incremento del sufrimiento de la población e incluso puede animar a los dictadores. En este sentido, de acuerdo con las investigaciones de la Universidad de Drexel, solamente la tercera parte de las sanciones económicas tienen el objetivo deseado.

Adentro de las sanciones, hay muchas formas de desgastar la bienes de un país hostil. Las medidas que se pueden aguantar a angla son variadas, pueden implementarse sanciones comerciales, militares, financieras y de movilidad. Adentro de esta gran variedad de medidas, las más habituales son las sanciones de tipo financiero y económicas.

Al utilizar la bienes como un arsenal, las consecuencias se hacen advertir fuertemente entre la población del país afectado. El objetivo es hacer entender a la población que sus gobernantes están haciendo poco incorrecto que les está conduciendo a un malestar social y crematístico.

Por el contrario, los gobernantes de los países sancionados tratarán de culpabilizar a las potencias extranjeras de las dificultades económicas causadas por las sanciones internacionales.

El caso concreto de Rusia

Asiduamente, las sanciones económicas se imponían a pequeños estados, sin secuestro, es la primera vez que se despliega una gran pila de sanciones contra una potencia nuclear y un actor geopolítico de la talla de Rusia.

A los pocos días de producirse la invasión rusa de Ucrania, se congelaron los activos de las altas esferas políticas y de los oligarcas rusos.

Por otra parte, se prohibieron los vuelos a Rusia, se restringió a las aerolíneas rusas sobrevolar el espacio volátil de numerosos países, quedaron restringidas las importaciones de carbón, petróleo y gas ruso y los grandes bancos rusos quedaron fuera del sistema financiero.

Incluso las reservas rusas en moneda extranjera fueron congeladas por los países occidentales. Ni los artículos de riqueza rusos se han librado de las sanciones, pues se prohibió su importación.

No solo las iniciativas de los gobiernos occidentales castigaron la bienes rusa, pues importantes empresas internacionales, como McDonald’s, Starbucks y Coca-cola, anunciaron que dejaban de trabajar en Rusia.

Semejantes movimientos parecen tener un objetivo devastador en la bienes rusa. La caída puede ser tal que en 2022 el PIB ruso podría desplomarse entre un 8% y un 30%. La divisa rusa, el rublo, se ha desplomado y se cree que la inflación oscila entre el 18% y el 20%, lo que erosiona gravemente el poder adquisitivo de la población rusa y la conduce alrededor de un disminución generalizado.

En este desolador panorama crematístico, China parece ser uno de los pocos socios que le quedan a Rusia. Sin secuestro, las empresas chinas Xiaomi y Lenovo han suspendido un pandeo importante de sus operaciones de exportación a Rusia.

Pero, dejando a un banda las cifras macroeconómicas, ¿cómo afecta esto a los ciudadanos rusos en su día a día? Pues adecuadamente, en las fábricas rusas, las reservas de existencias se están agotando, los aviones Boeing y Airbus de las compañías aéreas rusas permanecen en tierra, sin repuestos, mientras se plantea acogerse a viejos aviones rusos menos seguros y eficientes.

La empresa del ferrocarril rusa RhzD han suspendido las obras para trenes de reincorporación velocidad oportuno a que Siemens ha sucio el país y ya no se encarga de las labores de mantenimiento. Hasta tal punto llega el aislamiento de Rusia que siquiera llegarán los preciados chips de Taiwán, imprescindibles para la fabricación de numerosos electrodomésticos.

A la olfato de estos ejemplos cotidianos, queda claro que el plan del presidente ruso Vladimir Putin ha fracasado en su afán de sustituir el 90% de las importaciones por producción franquista. Y es que, Rusia se enfrenta a las terribles consecuencias de un desabastecimiento.

No menos preocupante es el camino de Rusia alrededor de el “default” o suspensión de pagos. Se trataría de la primera vez que Rusia entra en suspensión de pagos desde el año 1918.

Esto supondría que los inversores extranjeros que hayan invertido en Rusia, no cobren sus deudas. En presencia de afín descalabro, nadie querrá prestar peculio a una Rusia insolvente, llegarán los recortaduras sociales a los ciudadanos rusos, los mecanismos de protección social se desmoronarán y el desempleo aumentará de forma intranquilizante.

En presencia de la desaparición de inversiones en el país, será difícil crear puestos de trabajo, lo que puede derivar en una proliferación del mercado desfavorable y en un incremento de la delincuencia.

Las sanciones persisten, la bienes rusa se deteriora a pasos agigantados, pero, a pesar del daño crematístico sufrido, la extirpación no termina en Ucrania. Así pues, queda claro que las sanciones económicas por sí solas no frenan un conflicto, simplemente son un utensilio más.

Leave a Reply