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¿coligado o competidor para el sueño bitcoin de El Salvador?

¿aliado o competidor para el sueño bitcoin de El Salvador?

San Salvador — Hace un año, El Salvador anunció su incursión en el mundo bitcoin a lo egregio, estableciéndolo como moneda de curso permitido. La osadía lo situó en el foco del mundo y ha inspirado a otros países a considerar seriamente la regulación de las criptomonedas.

Uno de los países más interesados se encuentra muy cerca, a poco más de 1.000 kilómetros de distancia: Panamá. La Ley Cripto promete desobstruir su capital a los negocios de este nuevo mundo tecnológico.

El presidente Laurentino Cortizo vetó parcialmente la Ley Cripto, a mediados de junio. La Asamblea Doméstico, que la aprobó casi unánimemente a finales de abril, tiene en sus manos readecuar la código para incorporar mayores controles sobre lavado de monises y atracar otras inquietudes.

¿Qué implica el interés cripto de Panamá para El Salvador? ¿Se ha retrasado la suma de un nuevo coligado para expandir la criptoeconomía, o el veto parcial le significa el respiro para frenar la entrada de un válido competidor?

Los mismos legisladores panameños admiten que la Ley Bitcoin de El Salvador inspiró a Panamá en diseñar su propia código, aunque el producto final ha sido completamente desigual.

La principal reside en el mismo corazón de la código. Mientras El Salvador se centra en retornar a bitcoin como moneda de curso permitido, Panamá se abre fehacientemente al blockchain, la tokenización y criptoactivos en normal, un espectro mucho más amplio.

La código panameña investigación autorizar a las personas naturales y jurídicas al uso de criptoactivos más allá de bitcoin, y menciona a otros tales como Ethereum (XET), Ripple (XRP), Litecoin (LTC), XDC Network (XDC), Elrdon (EGLD), Stellar (XLM), IOTA y Algorand (ALGO).

Incluso más allá, la ley panameña contempla de entrada conceptos como smart contracts (contratos inteligentes) y organizaciones descentralizadas autónomas (DAO). De hecho, sobre estos términos, Cortizo pidió a la Asamblea Doméstico definiciones más detalladas.

La Ley Cripto panameña es más ambiciosa en la interconexión del mercado cripto con su sistema financiero y de títulos, por ejemplo, los bancos deben fomentar la inclusión de las empresas cripto, y le da al mercado bancario luz verde a la tokenización de activos.

Panamá no pretende competir con El Salvador, resalta Felipe Echandi, versado en pagos digitales y quien aseguró que participó como asesor voluntario en la redacción de la ley panameña. Echandi destacó que existen otras referencias de otros países pero el energía de El Salvador se da por establecer el bitcoin como moneda de curso permitido y la superioridad que tiene el país centroamericano es que le ha legado “claridad” a estos negocios.

Lo que el tesina de ley buscaba ”no necesariamente es competir ni reemplazar al Salvador sino ofrecer una interpretación futurista de un centro financiero hispanoamericano, tomando las mejores ideas de la jurisdicciones más competitivas y ambiciosas del mundo”. Es por ello que incluyeron ideas del Reino Unido, Hong Kong, Singapur y varios estados de los Estados Unidos, y a la vez consideraron estándares en materia de lavado monises, explicó el panameño Echandi.

Un socio para el futuro

Mónica Taher, asesora de Asuntos Tecnológicos y Económicos Internacionales para la Secretaría de Comercio e Inversiones de El Salvador, valora el esfuerzo de Panamá para incorporarse a la nueva tendencia tecnológica.

“Entre más países adopten el bitcoin como moneda de curso permitido, o en este caso que creen un situación regulatorio que es lo que está haciendo Panamá, es mucho mejor, enhorabuena”, expresa Taher a Bloomberg Radio.

Bitcoin atrajo inversiones para El Salvador desde el primer día del anuncio, relata. “El día posterior que la ley fue aprobada, a las 5 de la mañana se caldo un exchange de Guatemala y a las 9 de la mañana me estaba reuniendo con ellos. Ese fue el principio de la avalancha de compañías que se nos caldo y no ha parado”.

A pesar de que la código salvadoreña solo regula cripto, esta nación recibe inversiones de compañías de criptominería, casas de cambio de criptomonedas, tokens no fungibles y blockchain en normal, asegura Taher.

Paulo de Bizarro, director de Inteligencia Económica y Financiera de Central American Business Data (CABI), cree que los dos países están tomando liderazgo para montarse a una tendencia que se cimentará en el dilatado plazo.

“Es un proceso de prohijamiento como cuando empezó el internet, en 1992, 1993 y se popularizó diez abriles posteriormente. Hay que juzgarla como una reto de dilatado plazo, en el corto plazo es complicado”, plantea de Bizarro.

Así como a los omnipresentes métodos de plazo como Visa les conviene tener a más personas en su red, lo mismo sucede con las criptomonedas. “Panamá le puede quitar protagonismo, pero no es mala anuncio para El Salvador. Entre más países se metan a bitcoin, es buena anuncio”, agrega.

Más que un caso al estilo salvadoreño, Panamá está avanzando al estilo de Malta o Chipre, que han diseñado regulaciones no dejándose soportar por la moda, sino con más calma, considera Daniel Suchar, analista financiero y profesor universitario costarricense.

La superioridad de ser un centro financiero

El mercado cripto en Centroamérica y América Latina tiene un panorama estimulante, dice a Bloomberg Radio Maximiliano Hinz, director Genérico para Latinoamérica de Binance, uno de los exchanges más relevantes en el mundo cripto.

“Sería interesante pensar en Latinoamérica como un hub cripto a nivel mundial. El Salvador sentó un precedente a nivel regulación, pero al mismo tiempo ya existía una gran prohijamiento en toda LatAm de criptomonedas”, expresa Hinz.

¿Qué se necesita para convertirse un “hub” cripto en la región”. CABI lo resume en los siguientes factores: contar con una buena infraestructura de hardware, buena conectividad y promover un sistema Fintech, con aplicaciones tanto de plazo como de servicios para las empresas locales y extranjeras.

Los niveles de bancarización panameños son más altos y favorecerían una prohijamiento más rápida y orgánica de las criptomonedas si deciden aventurarse, coinciden los analistas.

“Panamá tiene una superioridad adicional al resto de los países de la región, ya es un hub financiero. Entonces, ser un hub financiero y al mismo tiempo tener un hub de cripto lo va a catapultar más obvio que al resto de países”, dice de Bizarro.

De hecho, el sector financiero mundial ya está apuntando alrededor de blockchain. “Todavía hay muchos incrédulos en nuestra región sobre el tema, pero ves a parentela como Mastercard, Merrill Lynch, JP Morgan, Goldman Sachs, de ese calibre del mercado financiero, ya dirigiéndose alrededor de el tema bitcoin”, observa el analista de CABI.

Por otra parte, Bitcoin ya se transa en el Chicago Mercantil Exchange y hay un ETF regulado en el New York Stock Exchange. “Tenemos muchos brokers en Estados Unidos ya ofreciendo sistemas de trading, en este momento FTX (casa de cambio de criptos) está hablando con bolsas establecidas de muchos abriles sobre cómo intercambian información para que se unan las plataformas de trading”, añade el guatemalteco.

“No podemos tapar el sol con un dedo, Panamá tiene un centro de negocios financieros espectacular. Por otra parte, es la segunda capital más egregio de la región, Guatemala es la primera, pero porque tiene una población que casi quintuplica a la panameña”, dice por su banda Suchar.

Por otra parte de su fortaleza financiera, además posee una extensa interconexión provisión que le permitiría aparecer a una amplia abanico de potenciales socios tanto en América Latina como en el mundo.

Los riesgos del multicripto panameño

El blockchain es una forma segura de registrar transacciones, y eso no solo se limita a bitcoin como medio de plazo, sino que tiene aplicaciones empresariales con el potencial de mejorar la eficiencia de las empresas y mejorar la comunicación con proveedores y clientes, analiza De Bizarro.

“Adentro de empresas grandes hay transacciones internas; por ejemplo, yo estoy en un área de Finanzas y requiero hacer un anuncio y le pido apoyo a Mercadeo para que venga a trabajar conmigo, eso es una transacción interna, con blockchain podrías soportar las transacciones internas entre los departamentos para ver cómo va la procreación de valía adherido”, ilustra solo como una de sus múltiples aplicaciones.

La ramificación de la tecnología conlleva grandes potenciales, pero además amenaza con convertirse en un serio dolor de persona. Aun implementando solo a bitcoin, El Salvador ha enfrentado cuestionamientos sobre las medidas de lavado de monises y el impacto en su capital; en cambio, con la Ley Cripto Panamá se expone a un criptouniverso en donde existen miles de criptomonedas, cada una es un mundo diferente.

Hilván con rememorar el caso de Terra/LUNA, que colapsó en gran parte por un diseño tecnológico y financiero logarítmico enormemente arduo, sobre los cuales no tuvo un manejo del peligro deficiente. ¿Tiene la capacidad Panamá de mitigar riesgos para sus usuarios de los potenciales proyectos que recibirá?

“Hay más de 11.000 criptos, van a caer muchas y quedarán pocas. Creo que bitcoin es una de las que se va a continuar”, vislumbra de Bizarro. De hecho, el criptomercado vive actualmente un proceso de “purga” de proyectos que, o han sido fraudes o disponen de códigos que no funcionan correctamente.

¿Qué puede formarse de El Salvador?

Para mitigar los riesgos, a Panamá le conviene observar el camino que ya tomó su vecino El Salvador. La primera ciencia es notoria: regular a las criptomonedas es muy diferente a volverla de circulación franquista, indica Suchar.

“En El Salvador peligro de la volatilidad en El Salvador lo tiene el gobierno cuando el bitcoin cae o sube; otra cosa es si solo permites la trazabilidad, lo que le estás dando a la parentela es una nueva alternativa para poder canjear caudal y servicios”.

Panamá debe tomar nota además del papel de los organismos internacionales, que han dirigido sus baterías contra bitcoin en El Salvador, el impacto en su capital, en el sistema financiero y en las cuentas fiscales. Tan pronto como Panamá adopte a las criptos, se expondrá a un recuento similar.

Bitcoin es un divisor que adquiere más peso en el observación de las agencias calificadoras de peligro, que este año han degradado a la deuda salvadoreña alrededor de niveles, si no inminentes de impago, enormemente deteriorados. Valga mencionar que el endeudamiento del gobierno salvadoreño y su estrecha solvencia juegan además cumplen un papel preponderante en los recortaduras.

A diferencia de El Salvador, los panameños tienen una reputación que proteger como emisor con nivel de inversión. “Panamá ya tiene una credibilidad a nivel financiero, a nivel de calificación de peligro, y encima ha tratado de ir saliendo de ese lista de paraísos fiscales. La parentela empieza a creer un poco más en Panamá, tratando de desligarse de los Panama Papers”, reflexiona Suchar.

De El Salvador “hay muchísimas cosas buenas que formarse como el tema de inclusión financiera, obviamente están por estar los género duraderos del Chivo Wallet” (una billetera electrónica creada por el gobierno salvadoreño para fertilizar en dólares o bitcoin) añadió Echandi quien dijo que el 70% de la población adulta no tenía cuentas bancarias y ahora más del 80% de la población salvadoreña está bancarizada.

“El hecho de que tengan una aplicación de plazo digital es revolucionario para una población que estaba excluida del mundo innovador” y destacó que el hecho de que el 14 % de los negocios acepten bitcoin como método de plazo es “absurdamente detención”.

Para el versado en pagos digitales todo se traduce en negocios: ahora tienen un sistema de pagos adicionales, encima de las tarjetas de crédito, las transferencias bancarias, el efectivo para entregar incluso transfronterizamente internacionalmente. “No hay que ver al Salvador como un rival. Yo creo que hay que verlo como como un caso de estudio interesante en nuestra región que tiene realidades parecidas en algunas cosas diferentes en otras y donde podemos sacar lo mejor y tal vez ignorar lo peor” acotó Echandi.

Un cambio financiero histórico

Las legislaciones por sí mismas no significan que automáticamente la población los adoptará. Incluso en El Salvador –cuyo gobierno bonificó a los ciudadanos con US$30 para descargar su billetera bitcoin– hay un decaimiento en el furor por usar la criptomoneda.

La popularidad del mercado representa un papel importante y en América Latina el proceso está ocurriendo, plantea Hinz, de Binance.

“En países como Argentina, la comunidad cripto está muy extendida, y en países como Colombia, el regulador mismo es quien incentiva a crear una conexión directa entre los bancos y los exchanges, que se encuentra en período de prueba aún”, ejemplifica el representante de Binance.

En el resto de Centroamérica, la discusión sobre bitcoin y los criptoactivos no termina de amputar, pero los beneficios de dilatado plazo podrían ser mayores a los riesgos, dice Suchar. Las criptos son un cambio de ideal, que siquiera tiene por qué cambiar las costumbres de todos.

“Por ejemplo, mis papás superan los 65 abriles y siguen visitando las oficinas de los bancos y siguen entrando con billetes, poco a poco vamos a ir viendo este tipo de integración –no migración– de los criptoactivos con las monedas digitales o virtuales de los bancos, pero no de la tinieblas a la mañana”, contextualiza Suchar.

De Bizarro, de CABI, identifica al menos tres beneficios de un sueño cripto en Centroamérica: uno, la propensión de un sistema de emprendedurismo tecnológico; dos, la minería puede producir ingresos a los países de la región, como Guatemala, que genera un exceso de electricidad; y tres, ingresar a una revolución financiera histórica.

En retrospectiva, el mundo sigue utilizando un sistema monetario diseñado hace 300 abriles, cuando las economías del mundo pasaron del monises metálico al monises en papel. Ahora, “estamos en el inicio del cambio del papel moneda alrededor de la moneda digital”, perfila.

“Cuando hablamos de purga no es sólo de criptos, es poco más egregio que incluye al monises fiat. Estamos pasando al monises digital y por eso los bancos centrales además van a emitir su dólar digital. ¿Cuál va a ser el resultado final del monises digital? No lo sé, lo vamos a conocer de aquí a 20 abriles. Como economista soy privilegiado de estar viendo esta batalla campal”, prospecta de Bizarro.

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